Cómo es la obra de Los Pelafustanes en Carlos Paz

Sol y luna, amor y odio, blanco y negro, anuncian los parlantes introductorios de Por su opuesto que sí!, el espectáculo que Los Pelafustanes llevan a Carlos Paz esta temporada. Y es que son los contrastes el eje de la obra, que hace de la improvisación su contrario -un guion- a partir de la participación del público. Así, la gente debe aportar sus propios opuestos en la entrada del teatro a modo de voto antes de la función, para alimentar después los cinco actos que hacen a la representación.

Breve pero redonda, no exenta de altibajos, Por su opuesto que sí! cuenta en cada sesión de lunes con un invitado: el de esta semana fue Diego Reinhold, que se sentó en un extremo del escenario para hacer de crítico risueño a lo TVR en un sillón que hace de único mobiliario junto a unos cubos de color blanco.

Entre la algarabía cómplice de una reunión de amigos y el timing frenético de un programa de pasatiempos o sketches televisivo (“un dibujo animado”, calificó Reinhold), Por su opuesto que sí! es un compendio de narraciones lúdicas con el humor como base que puede ir del gag al absurdo, de la ocurrencia picaresca a la broma escatológica, dependiendo en gran parte de lo que aporte la platea. Ese aspecto suma tanta libertad como limitación: en el juego “Palabra lanzada”, la recurrente mención de términos sexuales a cargo de la tribuna arrinconaba a la actuación en una sola dirección, que tuvo un instante surrealista cuando alguien bautizó “Matilda” a una silla.

Esa tensión entre lo culto y lo popular (otro contraste) está de todos modos bien metabolizada por el grupo, que no por algo eligió poner en escena un affaire frankensteniano entre Albert Einstein y Moria Casán o un duelo musical entre Ulises Bueno y Wolfgang Amadeus Mozart, así como un delirante viaje en el tiempo hacia un futuro marciano de ciencia-ficción y al pasado colonial de 1810, que contó con la participación de un Reinhold en principio tímido y después más ablandado.

Zigzagueantes y en permanente suspenso, las anécdotas pergeñadas en vivo ganan con el añadido físico, principalmente en el número en que Los Pelafustanes se paran en línea horizontal para hilvanar de a turnos un relato mientras sumergen sus caras en un bol con agua. Las expresiones al borde del ahogo, los flequillos mojados y las bocas jadeantes, sumado a la bizarra situación recreada (un hospital con enfermeros y pacientes) despiertan carcajadas estruendosas.

Entre el riesgo y la comodidad, la anarquía y la rutina, el chiste fácil y el complejo, Por su opuesto que sí! logra al menos amortizar un contrario clave, el que separa sonrisa veraniega de seriedad invernal.

Por su opuesto que sí!

Los lunes a las 23.15 en Teatro Acuario (Leandro N. Alem 48, Carlos Paz). Los viernes a las 22.30 en Auditorio Milac Navira (Mina Clavero). Anticipadas en Autoentrada. Los Pelafustanes son Camilo Nicolás, Claudio Oliva, Emilio Orueta y José Majul Flores. fuente